Responsabilidad y cuidado del material: Trato profesional y riguroso con los vehículos a trasladar.
Puntualidad y compromiso: Cumplimiento estricto con los horarios de recogida y entrega programados.
Autonomía y resolución de problemas: Capacidad para gestionar imprevistos en carretera de forma tranquila y eficaz.
Orientación al cliente y buena presencia: Trato educado y profesional en la entrega o recepción del vehículo.
Mantenimiento preventivo: Inspección visual
control de niveles (aceite
refrigerante
presión de neumáticos) y limpieza.
Conocimiento básico de mecánica: Detección de averías comunes y estado general del vehículo.